Según distintos estudios y el saber popular, la equinácea tiene las siguientes virtudes:
Estimula el sistema inmunitario debido a los componentes de la raíz como ácido cichórico y polisacáridos.
Inhibe la proliferación de bacterias y promueve la cicatrización, por lo que se utiliza para el tratamiento de afecciones de la piel como heridas, abscesos o eczemas, incluso acné leve. También infecciones urinarias. Se ha utilizado para tratar infecciones vaginales por levaduras, logrando reducir la recurrencia de la infección.
Reduce la duración y síntomas del resfriado y afecciones respiratorias del tracto superior, de hecho su uso más popular y aceptado. Se debe a sus efectos antiinflamatorios y bloqueadores de las citosinas. Según distintas publicaciones podría prevenir el resfriado, pero esto ha sido difícil de demostrar.
Reduce el dolor de garganta causado por faringitis.